Dicha emboscada es atribuida al Comité Regional del Huallaga, que es liderada por el escurridizo camarada" Artemio", quien busca frenar la erradicación de la hoja de coca en esa zona del país.
La zona de dicho atentado es una mina de oro para los contrabandistas de combustibles (además de ser la segunda zona cocalera más grande después del Valle de los ríos Ene y Amazonas), para quienes los policías son un escollo en sus actividades habituales, ante lo cual tienen una alianza estratégica con los narcoterroristas para desarrollar sus ilícitos negocios. Es por eso que el narcoterrorismo como el contrabando se han convertido en un flagelo difícil de eliminar en muchas zonas de la selva latinoamericana, tanto por las amenazas a pobladores como por el camuflaje de hombres filántropos de estos personajes, quienes realizan innumerables obras públicas para aquellos pobladores olvidados por sus autoridades.
Por lo tanto es tarea de nuestros gobernantes apuntar sus esfuerzos con estos ciudadanos olvidados , proveyéndoles de ayuda para enfrentar en conjunto a estos males, así como concientizarles e informarles acerca de los perjuicios y perdidas ocasionadas al país -por ende a ellos mismos- al evadir el pago de impuestos.
Por otro lado el Ministerio de Defensa debe analizar con pinzas esta acción "vil y cobarde" , no minimizando estos rebrote de terror, sino colocando más énfasis y cuidado en sus operaciones , recordemos que a la fecha suman ya 20 victimas en lo que respecta al periodo 2007-20008.


